PRENSA MASL FIGHT

ENTREVISTA A PEDRO GARCÍA

“Este reto es algo excepcional para Sheila”

JAVIER GARCÍA 31/10/2020

Como padre y como entrenador, Pedro García ha estado presente en toda la carrera de Sheila, desde sus tiernos inicios hasta la profesional que es hoy en día. Y ni la adversidad del coronavirus ni su instinto protector paternal han frenado la ilusión de que su hija continúe con su meteórica progresión. Ahora sabe que enfrentarse a las mejores contrincantes de España en los seis apasionantes duelos de MASL puede suponer otro salto de gigante que la catapulte hacia lo más alto. Y, quién sabe, ahí arriba puede que se encuentre la UFC.

¿Cuáles son las sensaciones de cara al combate?

Pues muy buenas. Tenemos mucho trabajo hecho ya que, a pesar de la situación actual, hemos podido seguir entrenando y estando al día. Hay muchas ganas e ilusión para afrontar este primer combate del reto y dar el mayor espectáculo posible.

¿Cuáles cree que pueden ser las claves que decidan el enfrentamiento?

La seguridad y la fuerza con la que se vaya a este combate, así como la mentalidad que Sheila ha mostrado mientras pasamos esta etapa del COVID. Si se mantiene así cuando llegue el momento, ahí puede estar la clave.

¿Cómo llega Sheila? ¿Había ganas de empezar este reto de seis combates?

Sí. Este reto que nos propuso su mánager Mario Padilla ha sido algo excepcional para Sheila, sobre todo después de tanto tiempo parada. Seis combates en seis meses van a ser como un salto más hacia adelante, así que está súper preparada y muy contenta.

¿Qué opina de Anta Sánchez, su primera rival?

Es una chica muy técnica de una escuela muy importante, que tiene hasta campeones del mundo. La conocemos desde hace muchos años, la hemos visto, la hemos estudiado… y lo hace muy bien. Va a ser un reto muy atractivo y un combate digno de ver.

¿Y de su entrenador, Jesús Cabello?

Es un gran profesional, sabe bastante de este deporte y le tengo mucho respeto. Yo le seguía cuando aún competía y lo hacía muy bien. Y ahora, en la faceta de entrenador, sigue siendo un profesional muy inteligente. Eso sí, nosotros sin ningún miedo, aunque siempre con respeto, que para eso somos caballeros. Pase lo que pase en el combate nosotros seguiremos siendo amigos.

Usted ha podido ver a Sheila desde sus inicios. ¿Cuándo y cómo empezó a interesarse por las artes marciales?

Desde pequeña empezó a ir al gimnasio y ya con solo ocho años me pidió entrenar. Yo al principio pensé que sería el capricho de una niña y que a los pocos días se iba a cansar. Pero siguió, siguió… cuando ya tenía 14 me dijo que quería pelear y un año después tuvo su primer combate amateur. Ahora tiene 24 y no sabes la guerra que me ha dado (risas). Así que lo que empezó casi como un juego le ha hecho convertirse en una luchadora profesional internacional.

Quién hubiera dicho entonces lo lejos que llegaría…

Al principio lo tomamos como una vida normal, pero conforme veía las ganas que le ponía a cada uno de sus entrenamientos ya me iba diciendo que eso no solo iba a ser practicar un deporte, sino que esa niña querría llegar a lo más alto, como lo ha ido demostrando a pesar de ser tan joven.

Y ahora ya apunta a la UFC…

Es un camino largo y complicado. No es nada fácil porque son palabras mayores. Pero tenemos las armas. Por un lado está Sheila, de cuyo trabajo poco hay que decir porque es una luchadora cada día. Y por otro tenemos a Mario, que la puede guiar a estar lo más arriba posible, más de lo que podría llevarla yo. Y desde luego, si llega, será todo un éxito.

¿Cree que este reto puede suponer un empujón importante para conseguirlo?

Ya se verá, iremos combate a combate. De momento yo sé que este reto lo va a pasar con nota porque siempre hace su trabajo y da el máximo sea cual sea el resultado.

¿Cómo se lleva el ser su padre y su entrenador al mismo tiempo?

Es complicado. Siempre me preocupo por cualquier alumno cuando sale a combatir porque, al fin y al cabo, son responsabilidad mía. Con Sheila se añaden además los sentimientos paternos, que muchas veces se interponen y cuando se sube al ring a veces no sé si indicarle como entrenador o como padre. Pero yo sé que esa es su ilusión y su vida y tengo que hacer de tripas corazón e intentar guiarla por el camino correcto y sacar el trabajo que más le convenga, aunque a veces pueda doler.

¿Temió que su progresión se estancara mucho a causa de la crisis del Coronavirus?

Afortunadamente, al ser familia, pudimos seguir entrenando en casa durante el confinamiento. Eso sí, la preocupación creció cuando se cancelaron tres combates que debía disputar en abril, mayo y junio (Córdoba, Barcelona y Suiza) y tampoco salía ninguna otra nueva velada. Ahora esta iniciativa de Mario ha sido como una inyección de ilusión para que no paremos y Sheila siga avanzando. Nosotros daremos el 200% para que esto salga bien.

En España los deportes de artes marciales no gozan de gran popularidad. ¿Qué cree que se necesita para que la gente se anime a verlos?

Todo empieza en la base, porque la gente tiende a ver estas disciplinas como algo de macarras. Y luego también en la clase alta, donde estos deportes no están tan apoyados por los políticos, aunque yo he tenido la suerte de que en Puertollano siempre hemos recibido ayuda a nivel local.

Así que, en mi opinión, lo que hay que hacer es, por un lado, cambiar la mentalidad de la gente y que entienda que en este mundo hay personas de todo tipo, como ocurre en cualquier otro deporte. Por ejemplo, en muchos partidos de fútbol de chavales los padres insultan al árbitro y entre ellos, algo que jamás he visto en una de nuestras veladas.

Y, por otro lado, hay que intentar que los políticos fomenten más las disciplinas de artes marciales y que dejen de considerarlas como algo violento, ya que por ahora estamos un poquito abandonados. Pero nosotros tenemos la ilusión y, como dice Mario Padilla, hay que seguir avanzando.

¿Cree que Sheila puede ser una de las figuras que represente ese cambio?

Estoy seguro de que sí, ya que Sheila, aparte de ser una guerrera, es una chica muy mediática. Si ella llega a lo más alto y es reconocida en otras partes del mundo, también lo será en España (donde ya tiene muchos seguidores) y se empezarían a mirar con otros ojos este tipo de deportes.